Blog de Decineporlahistoria

CINE

EL LIBRO DE LA SELVA

Escrito por Decineporlahistoria 11-05-2016 en CRÍTICA DE CINE. Comentarios (0)

Jon Favreau es un director especializado en grandes producciones plagadas de efectos especiales y le ha ido bien, porque ha repetido dos veces con Iron Man (en la tercera fue el productor). Tanto "Elf", como Zathura", sus primeros films, no dejan de ser unas aproximaciones, que explota en "Aliens & Cowboys", ese engendro que funciona por su ritmo y acción, pero que carece de pies y, sobre todo, de cabeza y que confirma en este acertado "Libro de la selva", todo el construido digitalmente en estudio y que mantiene el encanto de la película original de Disney. Aunque el niño (Mowgli) resulta algo soso al principio, con el avance de la historia se va entonando y, al final, resulta hasta creíble su hazaña contra Shere Khan. Chocan las proporciones de los animales, el orangután convertido en Gigantopithecus prehistórico y el desmesurado tamaño de la serpiente Kaa, una especie de anaconda descomunal trasladada a la selva indostánica. También produce cierto recelo la facilidad con la que algunos animales hablan (no sé por qué no lo hacen todos y algunos hasta cantan), pero te acabas acostumbrando porque entras en el juego con facilidad, dada la fascinación de las imágenes. El ritmo es trepidante (las casi dos horas te parecen cortas), las situaciones se enlazan con la armonía de los clásicos, nada chirría en exceso y todo resulta creíble, por más increíble que pueda parecer. Es la magia Disney hecha carne. Película familiar que busca el entretenimiento y lo consigue. No esperéis otra cosa. Me gustó.

CALIFICACIÓN:     

CIEN AÑOS DE PERDÓN

Escrito por Decineporlahistoria 11-05-2016 en CRÍTICA DE CINE. Comentarios (0)

Película interesante de Daniel Calparsoro y guión de Jorge Guerricaechevarría. El sencillo y bien estudiado atraco a un banco se complica por algo tan imprevisible como la lluvia. La situación, los personajes, el ritmo, la tensión están más que conseguidos. No importa el Macguffin que se inventan mediado el metraje. Lo importante es la brillante puesta en escena, las ajustadas interpretaciones, el diálogo de besugos que se establece entre la policía y los atracadores que tienen objetivos muy distintos, las angustias y ambiciones que se cruzan y entrecruzan y que demuestran que, en ocasiones, no es oro todo lo que reluce y que siempre, siempre, las apariencias engañan. No conviene destripar la trama, porque el visionado del film se vendría abajo, pero es ciertamente muy recomendable pese a su flojo final.

CALIFICACIÓN:       

EL RENACIDO

Escrito por Decineporlahistoria 25-02-2016 en CRÍTICA DE CINE. Comentarios (0)

Film del mexicano González Iñárritu, de planteamiento épico que se deja ver por la fuerza de las imágenes, por cómo lo cuenta y no por lo que cuenta que, en suma, no es más que la historia de una venganza. No nos sumerge en las dificultades que tuvieron los pioneros europeos en una Norteamérica libre y fértil, nos introduce en una historia simplemente pasable que nos muestra que el protagonista, papel inmenso el de Leonardo diCaprio, tiene más vidas que un gato. Pero la envoltura es excelente, tanto que parece un documental de National Geographic, por la minuciosa descripción de una naturaleza implacable en una estación hostil como es el invierno y unos pueblos amenazados por la llegada del hombre blanco, que intentan defenderse de su agresividad (raptaban a las mujeres indígenas para aliviar sus ardores sexuales). Lo peor, la excesiva duración. Si el guión hubiera caído en manos de pongamos por ejemplo, Raoul Walsh o William Wellman, tendríamos una obra maestra. Demasiada nieve, demasiado cielo, demasiados ojos y miradas, hay un exceso de planos detalle sin lógica alguna. Recomendaría a los directores actuales que dejaran de mirarse tanto en el ombligo de autores como Lynch, Tarantino o Malick, cuya principal aportación es la puesta en escena y un tratamiento de la violencia heredada del gran Sam Peckimpah. Preferiría que volvieran sus ojos al Kurosawa de Ran o de Dersu Usalá, y aprendieran que la violencia no está en las imágenes, sino en los ojos de los que la contemplan, en los sentimientos de quienes la padecen. El realismo se encuentra en ser conscientes de cómo actuarían seres normales en situaciones anormales sin mostrar divismos, egocentrismos o lucimientos de cara a la galería. Que la naturaleza es salvaje, pues vale; que los seres humanos somos una calamidad, ya lo sabemos, que si sumamos dos más dos salen cuatro; qué nos queda entonces de El Renacido que no hayamos visto en por ejemplo "El hombre de una tierra salvaje", de David Sarafian y protagonismo de Richard Harris, con quien tiene notables similitudes, como que el prota es atacado por un oso, los compañeros le abandonan y tras muchos esfuerzos llega hasta ellos en pleno invierno (también hay mucha nieve). Pero el hecho de que mi mirada cinematográfica esté harta de películas de escasa o nula aportación a la historia del cine, no significa que El renacido no sea una película recomendable. Todo lo contrario, hay que verla, porque de lo que tenemos en las salas es de lo poco que se salva. Pero de ningún modo es una obra maestra y tampoco dejará una huella como por poner un ejemplo "Sin perdón" o "Ciudad de Dios". 

La interpretación es estupenda. Las escenas de acción están magníficamente rodadas. No hay muchos diálogos y el texto del protagonista es casi inexistente, pero bueno debía seguir el consejo de John Ford de no dejar hablar a los actores a no ser que tuvieran algo que decir y se ve que DiCaprio no lo tiene. La música acompaña muy bien y la fotografía es excelente.

CALIFICACIÓN:          

AVE CÉSAR

Escrito por Decineporlahistoria 23-02-2016 en CRÍTICA DE CINE. Comentarios (0)

Película de los hermanos Coen y ya por eso debería ser una garantía. Pues no, es un pestiño de descomunales dimensiones, que no acaba de arrancar en ningún momento. Cuando acaba la película todavía estamos esperando a que empiece. Ya fue muy mal recibida en Venecia y las críticas tampoco le han sido benévolas. Visionándola se entiende. Digamos que es una "boutade" que no funciona por un mal guión y una interpretación poco más que episódica de las estrellas. Clooney está, al igual que la Johansson; los dos pasan por ahí como el que no tiene otra cosa mejor que hacer. Menos mal que Josh Brolin está bien y da algo de empaque al desastre. Si no fuera por la mala estructuración y la poca habilidad que tienen los Coen para tratar la comedia (ya lo vimos en Crueldad intolerable, Ladykillers -les faltaba Alec Guines, claro-, y en Quemar después de leer), el tema podría haber dado de sí en las manos de un Mel Brooks o de un Woody Allen en estado de gracia. En fin, la peli trata de los entresijos de los estudios cinematográficos de Hollywood en plena guerra fría, con rapto de por medio y algunas escenas soberbias, como la del vaquero metido a galán de drama o la del pañuelo de Frances Mcdormand.

Para los incondicionales de los Coen y poco más. Los demás saldrán no solo decepcionados, también cabreados.

CALIFICACIÓN:  


STAR WARS VII: EL DESPERTAR DE LA FUERZA

Escrito por Decineporlahistoria 02-01-2016 en CRÍTICA DE CINE. Comentarios (0)

Si lo que se trata es de disfrutar, se disfruta, siempre y cuando seas capaz de sumergirte en el mundo creado por George Lucas allá por el lejano 1977. Después de verlas todas y reflexionar, no mucho por cierto porque tampoco da de si una historia poco creíble desde el principio, uno cae en la cuenta de que lo que atrae es su capacidad mítica, el valor que se da a la fuerza, especialmente a la interior, la que todos añoramos tener, para llevar a cabo nuestras particulares venganzas. Esa idea del uno y otro lado de la fuerza, que ya vemos en el zoroastrismo o en el ying y yang hindú y que recupera Lewis Carroll en su Alicia al otro lado del espejo, es lo que nutre de vida al complejo neuronal del imaginario galáctico de Lucas, y le damos las gracias por su percepción. El eterno enfrentamiento entre el bien y el mal y, sobre todo, la enorme capacidad de atracción del mal sobre el bien (encarnada en la tradición machista judeocristiana por la mujer: la serpiente y la manzana, las tentaciones de Cristo, la seducción de Sansón y el intento frustrado de Salomé sobre Juan el Bautista) adquiere una dimensión nueva no explorada por el cine negro (casi siempre el poder del dinero o la femme fatale, salvo en sus raros componentes psicopáticos representados por Hannibal Lecrer o Norman Bates) ni por el western: el poder de salirse de las reglas civico-sociales sin que nadie pueda criticarlo o juzgarlo. Ese lado oscuro (tan estupendamente plasmado por "El señor de los anillos", con quien coincide en la fealdad del mal o por "Cristal oscuro") resulta tan atractivo que es realmente difícil poder apartarse de su camino y casi a eso se reduce el argumento de las 7 películas producidas hasta la fecha bajo el título genérico de "Star Wars". Abrams recupera el tono de las dos primeras (la IV y la V de la serie) a pesar de verse obligado a darle el tono Disney, que se traduce en algunos gags infantiles y en un estilo relativamente amable, que se rompe por sorpresa bien avanzado el metraje. Ese giro es lo que le salva, da fuerza y respeto. Los nuevos personajes encajan bastante bien, especialmente la chatarrera Rey (Daisy Ridley) y el piloto experimentado de la República, Poe Dameron (Oscar Isaac); no tanto el desertor Finn (John Boyega). En esta ocasión, el mal lo representa un sosias de Darth Vader, llamado Kylo Ren (Adam Driver, ¿por qué tienen los malos rostros tan difíciles?) que, de momento, es muy inferior al original; Le acompañan un anecdótico y femenino Capitán Phasma (no había otro nombre menos ridículo, interpretado por Gwndolyne Christie) y su maestro, el lider supremo Snoke de la Primera Orden, sucesora del Imperio (Andy Serkis). Y a jugar, que diría el añorado Joaquín Prat. No importa que el guión sea un poco remedo de la primera, la de 1977, ni que Harrison Ford o Carrie Fisher no estén ya para pelis de acción, ni que te mareen con naves de movimientos imposibles. Lo cierto es que funciona, que el tiempo se pasa volando gracias al ritmo frenético que le impone Abrams y a que nos pasamos buena parte del metraje recordando el mito original. 

Para incondicionales del género, especialmente para los seguidores de Star Wars.

CALIFICACIÓN: