Blog de Decineporlahistoria

CRÍTICA DE CINE

LA CHICA DEL TREN

Escrito por Decineporlahistoria 27-10-2016 en CRÍTICA DE CINE. Comentarios (0)

Aprovechando la fiesta del cine de este otoño, me acerqué a Nassica a ver "La chica del tren" con ciertas precauciones. Había intentado leer la novela en que se basa y tuve que dejarla por diversas circunstancias, siendo la principal el hecho de que se me estaba haciendo algo pesada. Quizá porque no me encontraba en el momento adecuado para leerla o quizá porque este tipo de novela tan introspectiva amenazaba con llevarme a un ejercicio de reflexión muy por encima del estado de ánimo con que la abordaba. Lo cierto es que no la terminé, pero dado que el argumento si me parecía interesante decidí acudir a ver su adaptación cinematográfica. Del director Tate Taylor vimos no hace mucho (2011) "Criadas y señoras", película nominada a tres premios Óscar, aunque sólo obtuviera uno, el de mejor actriz de reparto, que recayó en Octavia Spencer. La historia no me emocionó porque es poco más que una anécdota brillantemente envuelta con una puesta en escena bastante redonda, pero gustó, se llevó una buena taquilla y, en lo que a mí respecta, me sirvió para reafirmar mi adhesión a dos magníficas actrices en plena progresión: Emma Stone y Viola Davis. Más la segunda que la primera, a quien sigo desde que apareciera en la serie de telefilmes protagonizados por Tom Selleck y que llevan por título genérico Jesse Stone.

Pero volvamos a "La chica del tren". Supongo que al guionista Erin Cressida Wilson le costó un triunfo convertir en imágenes un texto tan difícil, pero he de decir que en buena parte, lo consiguió, aunque a los espectadores resulte algo desesperante, pues más de la mitad del metraje asistimos a un carrusel de idas y venidas centrado en un episodio que tiene como único testigo a una alcohólica, con serias dificultades para recordar lo que vio. Mientras la cámara nos va desgranando la vida de tres mujeres, unidas por el pasado y por la mirada de la protagonista desde el tren y desde su alcoholismo. Los personajes masculinos son poco más que de apoyo y por eso me resultó atractiva la película, porque siempre suele ocurrir al revés. Ni los maridos, ni el terapeuta de una de ellas tienen peso y ni por supuesto el acompañante policía de la detective que lleva el caso. Es pues una película de mujeres hecha para todos los géneros humanos: la autora de la novela original es una mujer, Paula Hawkins; la guionista también lo es, al igual que la directora de fotografía Charlotte Bruus Christensen. Lo que no sé es porque dejaron el proyecto en manos de un hombre Tate Taylor al que le cuesta seguir a la protagonista (una siempre eficaz Emily Watson) dejando que sean sus ojos los únicos que interpreten. Mayor interés se toma con los otros personajes femeninos, como el que encarna Rebeca Fergusson (una madre que ha roto el matrimonio previo de su marido) o el más comprometido defendido con suficiencia por Haley Bennet (una hermosa joven con un pasado terrible). 

En cualquier caso, y pese al problema de presentarnos la historia con una narrativa tipo puzle, la película va ganando en intensidad poco a poco hasta que empiezan a cuadrar las piezas y todo resulta más fácil de seguir, pero hay que tener la suficiente paciencia para esperar, porque los giros de guión y, dicho sea de paso, alguna que otra trampa, son bastante tardíos y nos hacen pensar que la historia va por otros derroteros que el que verdaderamente nos interesa: la desaparición de una de las tres mujeres.

La película me gustó. No es redonda, no es una gran película, pero está bien interpretada, bien fotografiada, con una puesta de escena decente (el tren pasa por el mismo lago que en "Con la muerte en los talones" y eso se agradece), el protagonismo recae en tres mujeres de vida problemática que intentan sobrevivir como pueden en un mundo hecho a la medida del hombre. Si alguien espera ver un thriller que escoja otro film, porque "La chica del tren" no es exactamente un thriler -y si esa era la pretensión de la autora de la novela y del director, tendré que decirles que lo intenten de nuevo-, es más bien una excusa para mostrarnos a tres mujeres en una encrucijada vital, esa es al menos mi lectura de la película. 

CALIFICACIÓN:     


EL HOMBRE DE LAS MIL CARAS

Escrito por Decineporlahistoria 15-10-2016 en CRÍTICA DE CINE. Comentarios (0)

Su director, Alberto Rodríguez ya nos había dejado muestras de su talento para el "tempo" cinematográfico en el Factor Pilgrim, en 7 Vírgenes y, sobre todo, en La Isla mínima. Ahora vuelve a envolvernos con una película de apariencia fácil, plana, narrada como un gran flashback por el principal amigo del protagonista (papel encarnado por José Coronado), en una atmósfera con regusto a antigua, como aquellos platos de judías o de lentejas que nos hacía nuestra madre o nuestra abuela allá por los comienzos de los sesenta. En parte, el discurso cinematográfico de Rodríguez me recuerda al Zodiac de David Fincher, con un tono documental sin sobresaltos, con un carácter descriptivo muy acentuado en el que destaca, por encima de todo, el excelente trabajo del barcelonés Eduard Fernandez como Francisco Paesa, esa especie de espía que tuvo la España de Felipe González, que desapareció dado por muerto y que reapareció años después, cuando ya a nadie le importaba una higa el personaje. Lo fundamental de Eduard Fernández es esa capacidad para no dejar entrever nada, sabemos lo que su personaje hace, pero nunca por qué, aunque subyaga casi desde el principio el hecho de que el motivo es el dinero, y sin embargo siempre cuenta con un as en la manga, que es el que nunca nos muestra.

Película de factura excelente, bien rodada y ambientada, magníficamente interpretada, pero demasiado plana, ya se que es la técnica del documental, o mejor, del docudrama, pero le falta algo de chispa para resultar redonda. En cualquier caso, estoy deseando ver su próxima obra, porque es un director, este Alberto Rodríguez, de muy buenas maneras, de cámara clásica, en el que apenas se deja ver, porque centra al espectador en la historia, y no en como se ha rodado esa historia, que parece ser la única aspiración de algunos otros directores del panorama actual.

CALIFICACIÓN:        

EL LIBRO DE LA SELVA

Escrito por Decineporlahistoria 11-05-2016 en CRÍTICA DE CINE. Comentarios (0)

Jon Favreau es un director especializado en grandes producciones plagadas de efectos especiales y le ha ido bien, porque ha repetido dos veces con Iron Man (en la tercera fue el productor). Tanto "Elf", como Zathura", sus primeros films, no dejan de ser unas aproximaciones, que explota en "Aliens & Cowboys", ese engendro que funciona por su ritmo y acción, pero que carece de pies y, sobre todo, de cabeza y que confirma en este acertado "Libro de la selva", todo el construido digitalmente en estudio y que mantiene el encanto de la película original de Disney. Aunque el niño (Mowgli) resulta algo soso al principio, con el avance de la historia se va entonando y, al final, resulta hasta creíble su hazaña contra Shere Khan. Chocan las proporciones de los animales, el orangután convertido en Gigantopithecus prehistórico y el desmesurado tamaño de la serpiente Kaa, una especie de anaconda descomunal trasladada a la selva indostánica. También produce cierto recelo la facilidad con la que algunos animales hablan (no sé por qué no lo hacen todos y algunos hasta cantan), pero te acabas acostumbrando porque entras en el juego con facilidad, dada la fascinación de las imágenes. El ritmo es trepidante (las casi dos horas te parecen cortas), las situaciones se enlazan con la armonía de los clásicos, nada chirría en exceso y todo resulta creíble, por más increíble que pueda parecer. Es la magia Disney hecha carne. Película familiar que busca el entretenimiento y lo consigue. No esperéis otra cosa. Me gustó.

CALIFICACIÓN:     

CIEN AÑOS DE PERDÓN

Escrito por Decineporlahistoria 11-05-2016 en CRÍTICA DE CINE. Comentarios (0)

Película interesante de Daniel Calparsoro y guión de Jorge Guerricaechevarría. El sencillo y bien estudiado atraco a un banco se complica por algo tan imprevisible como la lluvia. La situación, los personajes, el ritmo, la tensión están más que conseguidos. No importa el Macguffin que se inventan mediado el metraje. Lo importante es la brillante puesta en escena, las ajustadas interpretaciones, el diálogo de besugos que se establece entre la policía y los atracadores que tienen objetivos muy distintos, las angustias y ambiciones que se cruzan y entrecruzan y que demuestran que, en ocasiones, no es oro todo lo que reluce y que siempre, siempre, las apariencias engañan. No conviene destripar la trama, porque el visionado del film se vendría abajo, pero es ciertamente muy recomendable pese a su flojo final.

CALIFICACIÓN:       

EL RENACIDO

Escrito por Decineporlahistoria 25-02-2016 en CRÍTICA DE CINE. Comentarios (0)

Film del mexicano González Iñárritu, de planteamiento épico que se deja ver por la fuerza de las imágenes, por cómo lo cuenta y no por lo que cuenta que, en suma, no es más que la historia de una venganza. No nos sumerge en las dificultades que tuvieron los pioneros europeos en una Norteamérica libre y fértil, nos introduce en una historia simplemente pasable que nos muestra que el protagonista, papel inmenso el de Leonardo diCaprio, tiene más vidas que un gato. Pero la envoltura es excelente, tanto que parece un documental de National Geographic, por la minuciosa descripción de una naturaleza implacable en una estación hostil como es el invierno y unos pueblos amenazados por la llegada del hombre blanco, que intentan defenderse de su agresividad (raptaban a las mujeres indígenas para aliviar sus ardores sexuales). Lo peor, la excesiva duración. Si el guión hubiera caído en manos de pongamos por ejemplo, Raoul Walsh o William Wellman, tendríamos una obra maestra. Demasiada nieve, demasiado cielo, demasiados ojos y miradas, hay un exceso de planos detalle sin lógica alguna. Recomendaría a los directores actuales que dejaran de mirarse tanto en el ombligo de autores como Lynch, Tarantino o Malick, cuya principal aportación es la puesta en escena y un tratamiento de la violencia heredada del gran Sam Peckimpah. Preferiría que volvieran sus ojos al Kurosawa de Ran o de Dersu Usalá, y aprendieran que la violencia no está en las imágenes, sino en los ojos de los que la contemplan, en los sentimientos de quienes la padecen. El realismo se encuentra en ser conscientes de cómo actuarían seres normales en situaciones anormales sin mostrar divismos, egocentrismos o lucimientos de cara a la galería. Que la naturaleza es salvaje, pues vale; que los seres humanos somos una calamidad, ya lo sabemos, que si sumamos dos más dos salen cuatro; qué nos queda entonces de El Renacido que no hayamos visto en por ejemplo "El hombre de una tierra salvaje", de David Sarafian y protagonismo de Richard Harris, con quien tiene notables similitudes, como que el prota es atacado por un oso, los compañeros le abandonan y tras muchos esfuerzos llega hasta ellos en pleno invierno (también hay mucha nieve). Pero el hecho de que mi mirada cinematográfica esté harta de películas de escasa o nula aportación a la historia del cine, no significa que El renacido no sea una película recomendable. Todo lo contrario, hay que verla, porque de lo que tenemos en las salas es de lo poco que se salva. Pero de ningún modo es una obra maestra y tampoco dejará una huella como por poner un ejemplo "Sin perdón" o "Ciudad de Dios". 

La interpretación es estupenda. Las escenas de acción están magníficamente rodadas. No hay muchos diálogos y el texto del protagonista es casi inexistente, pero bueno debía seguir el consejo de John Ford de no dejar hablar a los actores a no ser que tuvieran algo que decir y se ve que DiCaprio no lo tiene. La música acompaña muy bien y la fotografía es excelente.

CALIFICACIÓN: